Reparando el Carter

La averia que mas comunmente deja fuera de servicio un carter es su rotura por colision. Relativamente no es dificil que la parte baja de el motor reciba un golpe en caso de choque o caida, y que no posea la capacidad para absorberlo. Hoy en dia se construyen en aleaciones ligeras de aluminio, material con escasas cualidades mecanicas. En cuanto a su fabricacion, se mecanizan en forma conjunta, lo que obliga a cambiar ambos semicarteres, aun cuando solo uno haya resultado roto. De esta forma, los fabricantes no suministran repuesto de un solo semicarter, sea cual sea el plano de corte. Esto no incluye las tapas laterales que si son sustituibles por separado.

Otro desperfecto que si no se repara en tiempo y forma desemboca en todo momento en el cambio de ambos semicarteres, es la destruccion de los casquillos de los cojinetes de bancada del cigüeñal. Cuando falta presion de aceite por cualquier motivo, la cuña hidrodinamica desaparece y entran en contacto las partes en movimiento, con la consiguiente destruccion de los casquillos.

Si se sigue usando asi el motor, estos casquillos llegan a desaparecer, dañandose el alojamiento, que es imposible reparar con garantias de duracion. Cuando la averia es detectada a tiempo, se pueden sustituir los casquillos, operacion facilitada por el fabricante, que incluye en sus tablas de datos de el motor, unos codigos de identificacion de las medidas de carteres y cigüeñal. Una vez conocidas dichas medidas, se calcula el espesor que necesitan los casquillos y se eligen los apropiados, identificandolos por un codigo de color especificado por el constructor.

Debemos tener en cuenta que las diferencias entre espesores de casquillos son del orden de milesimas de milimetro, lo que dificultaria su identificacion.

Ademas, las medidas de limite de servicio ofrecidas por el fabricante indi can que en casos como el cigüeñal, se admiten desgastes de solo unas milesimas de milimetro, antes de ser obligatoria la sustitucion.

Cuando el cigüeñal resulta tambien afectado en la averia, la unica posibilidad que ofrece garantias es su cambio. Operaciones como aumentar el diametro del cigüeñal con soldadura y luego rectificar, habrian de acompañarse de un endurecimiento que se hace imposible por problemas de alabeo en el propio cigüeñal.

El ruido anormal emitido por el motor (un golpeteo en su parte inferior mas audible a bajas vueltas), generalmente es el aviso de que empieza a aumentar la holgura que existe entre el cigüeñal y los casquillos de bancada. Este sintoma podria apuntar a los cojinetes de cabeza de biela, pero, en cualquier caso, la prudencia obliga a desmontar el conjunto.

Cuando el problema es muy acusado, la simple inspeccion ocular es suficiente para descubrir los casquillos afectados, como puede apreciarse en la figura derecha.

En casos mas sutiles, se utiliza un metodo de medida de espesores micrometricos llamado galga plastica. Consiste en un cordon de un material muy ductil que se intercala entre las 2 piezas cuya holgura se quiere medir.

Se aprieta entonces al par especificado por el constructor, sin mover entre si las 2 piezas, pues esto falsearia la medida. Es facil imaginar que la banda de galga plastica que resulta del aplastamiento sera mas ancha cuanto menor sea la holgura existente.

Comparando su anchura con una tabla proporcionada por el suministrador de la galga, se determina la medida exacta.

En la figura se representa el metodo para determinar la holgura del cojinete, comparando Ja anchura de la galga plastica A y la tabla de medidas B.

Este metodo se usa tambien para los cojinetes de cabeza de biela, arboles de levas, arboles de balance y, en general, todos los ejes que giran sobre cojinetes.

La averia de el motor de 2 tiempos que puede considerar gemela a la de los cojinetes de bancada, es la ocasionada cuando se destruyen los rodamientos del cigüeñal, o se giran en sus alojamientos dentro del carter.

En el primer caso, se han de sustituir los rodamientos, retenes de cigüeñal y juntas, siendo inspeccionado el resto de los elementos para corroborar que no han resultado afectados.

Cuando el estado de destruccion del rodamiento es muy avanzado, las virutas desprendidas pueden dañar los rodamientos de cabeza y pie, los segmentos, el piston, el cilindro e incluso el propio carter.

Si la averia se basa en el giro de la pista exterior del rodamiento dentro de su alojamiento, se han de sustituir igualmente ambos rodamientos y retenes, resultando poco fiable el encasquillado del carter para fijar el nuevo rodamiento.

Una reparacion correcta exige la sustitucion de ambos semicarteres como unica forma de garantizar la durabilidad.

Otro desperfecto que impone la sustitucion de los semicarteres, es el alabeo que en algunos casos se produce en los motores de 2 tiempos muy apretados. Suele ser consecuencia de una temperatura de funcionamiento mas alta de lo normal, y produce desalineamientos en los apoyos de cigüeñal y ejes del cambio, lo que le impide un buen rendimiento.

Finalmente son averias del carter las fugas de aceite que suelen tener 4 posibles motivos. Uno de ellos son las grietas producidas por un golpe. En ocasiones se debe a juntas en mal estado, lo que no es un gran problema en casos accesibles, pero se transforma en una obra de magnitud cuando se posee que abrir el motor para su sustitucion. Lo mismo puede decirse de los retenes que agregan en la salida del cambio, en el selector del mismo, etc. Finalmente es relativamente habitual encontrar fugas de aceite por el tomillo de vaciado del carter, problema facil de solucionar cuando la fuga se debe a que fue reutilizada la arandela de sellado. Con solo sustituirla por una nueva se soluciona el goteo. Nunca debe ser reutilizadas, pues estan fabricadas en aluminio o cobre, con la finalidad de que se aplasten con el apriete y sellen bien las imperfecciones de tornillo o carter.

A la vez, cumplen una mision de blocaje del tornillo que es de vital importancia, pues si se afloja y cae, el aceite saldra de forma libre, y si esto ocurre durante la marcha, la caida es inevitable. Cuando la fuga se debe al mal estado de la rosca, se repara esta gracias a un casquillo embutido, con un helicoil o se practica una rosca sobremedida y se instala un nuevo tomillo. Como el carter se construye en aleacion ligera y el tornillo en acero, es casi imposible que la rosca dañada sea la del tornillo.

En el caso particular de los retenes de cigüeñal de los motores de 2 tiempos, su diagnostico es el siguiente. Si el motor presenta sintomas de toma indeseada de aire, el reten a cambiar es el del lado del volante magnetico. Cuando el problema se basa en la excesiva presencia de aceite, generalmente se debe al reten del extremo en que esta la transmision primaria. Sustituirlos no presenta problemas en los carteres de plano de corte vertical, debiendo abrir el motor cuando el plano es el horizontal.

El mantenimiento correcto de un carter de 2 tiempos, puede resumir en asegurar un correcto engrase, haciendole llegar, por bombeo o por mezcla, la cantidad necesaria de aceite. El inconfundible ruido ocasionado por un rodamiento en mal estado avisara del momento en que ha de sustituirse, pues haciendolo a tiempo, la vida del carter es muy superior a la del resto de elementos de el motor. En dicha sustitucion se deben incluir los retenes, pues no son caros y, si los rodamientos estaban en mal estado, los retenes han trabajado forzados.



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